PEN BOLIVIA - FILIAL COCHABAMBA
PENBOLIVIA, filial COCHABAMBA
jueves, 21 de mayo de 2026
Reconocimiento de escritores de PEN Bolivia filial Cochabamba por parte de la Mesa Redonda Panamericana
La Mesa Redonda Panamericana, institución dedicada a la promoción de los valores humanos, la cultura y la defensa de la vida, celebró el Día Mundial del Arte con un acto especial en homenaje al nacimiento de Leonardo da Vinci, símbolo universal de la creatividad y el espíritu humanista.
En este marco, la institución quiso también reconocer la trayectoria y el aporte de destacados artistas cochabambinos de distintas disciplinas, entre ellos miembros y escritores de PEN Cochabamba. Por ello, hacemos llegar nuestra más sincera felicitación a Melita del Carpio, Milena Montaño, Raúl Rivero, María Isabel y Pilar Pedraza por este merecido reconocimiento a su labor artística y cultural.
El acto se llevó a cabo el 19 de mayo de 2026, a las 18:00 horas, en el Centro Simón I. Patiño, donde fueron distinguidos músicos, cantantes, artistas plásticos, bailarines, teatristas y representantes del ámbito literario, en una velada dedicada a destacar el valor del arte como expresión fundamental de la sensibilidad humana y del diálogo entre culturas.
miércoles, 6 de mayo de 2026
Homenaje de PEN Bolivia Cochabamba a David Mondacca
Se destacó el valioso aporte de David Mondacca y Claudia Andrade a la recreación, puesta en escena y difusión de la literatura boliviana a través de un teatro profundo y de proyección universal.
David Mondacca, nacido en Trinidad en 1955, es uno de los referentes más importantes del teatro boliviano contemporáneo. Con más de cinco décadas de trayectoria artística, ha trabajado como actor, director, dramaturgo y formador de nuevas generaciones de intérpretes. Fundador del grupo Quartocreciente, ha llevado a escena numerosas adaptaciones de autores bolivianos, en especial de Jaime Saenz, además de participar en destacadas producciones de cine y televisión nacionales e internacionales.
Junto a Claudia Andrade, ha contribuido de manera decisiva a consolidar una propuesta artística que combina identidad cultural, sensibilidad social y una notable calidad interpretativa, acercando la literatura y el teatro bolivianos a públicos diversos dentro y fuera del país.
AMIGOS
* Por Andrés Canedo, miembro de PEN Bolivia filial Cochabamba
Habían sido amigos desde siempre, desde los remotos días del abecedario, desde que aprendieron a entonar, “morir antes que esclavos vivir”, vislumbrando ya un futuro rebelde y de libertad que no admitiría claudicaciones, desde que sus manos inhábiles, aprendieron a escribir la palabra “mamá”. Luego, los pocos años más en la escuela en que supieron que eso a la vez lejano y próximo que los identificaba, se llamaba Bolivia. Más adelante, se desenredaban girando de emoción con el trompo que clavaba su púa en el de sus contrincantes y que, pérfidamente, desembocaba a veces en puñeteadas de inocentes muchachos sin luz, siempre ellos dos contra el resto. Y ya, con los cuerpos adolescentes, habían hecho frente a los matones de la cancha de fútbol, golpeando más duro, abriendo heridas en los rostros morenos de los otros. Ya, casi hombres, se habían tentado con las piernas oscuras pero luminosas de algunas féminas del barrio, y habían tenido amores, independientes y fugaces, con algunas de ellas.
Un día de esos apareció la Juana, de ojos sorprendidos y sonrisa fácil, que les descubrió la realidad imperiosa del deseo y que alentaba a los dos, en su sabiduría y su crueldad de hembra, sin ruborizarse, sabiendo que su cuerpo sólido de “yegua” perfecta era su seguro de vida por el tiempo que le durara. A pesar de ello, los dos no se odiaron, mantuvieron la amistad, aunque sabían que ninguno renunciaría a los cielos y a los infiernos que se prometían en las carnes de ella. Una noche de trapo viejo, fueron a beber juntos a una taberna. El alcohol, insidioso, les fue abriendo la presencia de la Juana, y alguno pronunció su nombre. El otro, desde las penumbras de su alma, también la trajo y pronunció: “La Juana será mía, cojudo de mierda”. Una efímera luz de conciencia los aplacó y se acariciaron, con una tensión insoportable, poniendo cada uno la mano en el antebrazo del otro, estirados sobre la mesa. Pero el alcohol pérfido, siguió trepando y oscureciendo la lucidez, como los bichos que se arriman por miles volando alrededor de la luz, hasta casi enlutarla. Y desde el espíritu pendenciero de la cerveza, surgieron dos cuchillos que como por casualidad aparecieron en sus manos, pero que, en realidad, cada uno llevada envainado en la cintura. Se pusieron de pie, se desplazaron hacia el centro del local que les habilitaba el espacio necesario para un duelo. “La Juana será mía, hijo de puta”. “No lo será, porque antes yo te mandaré al infierno, cabrón de mierda”. Luego, sólo fueron un par de movimientos casi como de ballet, en que las cinturas se curvaron para esquivar el mortífero brillo de luna que partía feroz de la mano contraria. No lo esquivaron, se les clavó, simultáneamente, como una andanada de plata en los vientres, que sintieron entrar el rayo de fuego que les desparramó las tripas que lloraron lágrimas rojas y les hicieron conocer el dolor que presuponía la muerte.
Cayeron lado a lado en el piso, todavía respirando con alboroto, todavía vivos. En la lucidez que suele recuperarse momentáneamente antes de la noche última, pudieron mirarse con el rabillo de los ojos y sus rostros tensos se aliviaron y hasta esbozaron una sonrisa. “No valía la pena, cojudo”, dijo el uno. “Sí, tenés razón, no lo valía”, dijo el otro. Murieron con los ojos abiertos, mientras afuera, el cielo de la noche de aquel barrio alejado de Santa Cruz de la Sierra, lucía sus estrellas indiferentes y eternas, como latas colgadas de un infinito telón negro. Los otros bebedores, que habían presenciado el pleito, los cubrieron con cartones que aportó el cantinero.
Unas cuadras más allá, viviendo arreboles y espasmos, la Juana se prodigaba en el cuarto del almacenero que la había comprado por esa noche con unos pocos pesos, sintiendo dos orgasmos simultáneos que le hicieron creer que era la reina del universo.
lunes, 4 de mayo de 2026
Presentación del libro "Los hijos de Goni" de la autora alteña Quya Reyna
Nuestra sesión
literaria fue muy diferente a las habituales, pero justamente por eso resultó
especialmente interesante. Siempre es enriquecedor salir de la rutina, vivir
experiencias distintas y explorar otros espacios desde los cuales tomarle el pulso
a la cultura, con sus nuevas voces, sensibilidades y miradas.
La participación de
los miembros de PEN hizo posible un intercambio vivo y estimulante. De algún
modo, además, la sesión tuvo un matiz de despedida para Kethy, quien regresará
a Estados Unidos por un tiempo; le deseamos lo mejor en esta nueva etapa y
esperamos reencontrarnos pronto.
Como PEN, hoy sentimos que hemos dado un paso coherente con nuestro ideario: abrir espacios para las nuevas voces de la literatura, especialmente las de los jóvenes. En esta ocasión, además, con la riqueza particular de una región con rasgos tan singulares como El Alto, cuya producción literaria aporta perspectivas propias, urgentes y necesarias al panorama cultural.
Felicitaciones a Melita del Carpio y Teresa Constanza, miembros de PEN Cochabamba, reconocidas el pasado sábado por la biblioteca Thuruchapitas e Ibby Bolivia
Un encuentro significativo con escritores, académicos, lectores y amigos de la Biblioteca Thuruchapitas, en el salón del Club de Leones, el 21 de abril de 2026.
Compartimos un reconocimiento especial a dos mujeres maravillosas que apoyan permanentemente las actividades de IBBY y de la Biblioteca Thuruchapitas: Melita del Carpio y Teresa Constanza Rodríguez.
También nos acompañaron Edward Wolf y Johani Lavayén, quienes compartieron momentos de jazz, así como las niñas Claris y Rafaela Pinto Avendaño, de la biblioteca ganadora del Festival de Cuentacuentos.
¡Gracias a todos por su apoyo!
lunes, 16 de marzo de 2026
Día Mundial de la Poesía/Festival de poesía multilingüe: "Cuando vuelve la palabra, vuelve también la dignidad"
¡Misión cumplida! Lleno total. ¡Un programa
hermoso, realmente muy lindo!
El directorio en pleno trabajó con gran
compromiso. Melita estuvo a cargo del sentido homenaje a la poeta Ada
Castellanos de Ríos, integrante centenaria de PEN Cochabamba, cuya familia nos
acompañó en este emotivo momento.
Tenemos mucho que agradecer a Julieta por su
gran gestión en San Simón, junto a las y los poetas en diferentes lenguas. Gracias
también a Rosalba y a Elena, quienes convocaron gente y motivaron a docentes y
estudiantes.
Dennis, estuviste genial como siempre en tu
papel de maestro de ceremonias.
Stefan, muy hermosa la instalación con la jaula
y la palabra “Libertad” saliendo de su puertita. Parecía la continuación del
acto del año pasado, un verdadero símbolo de la recuperación de la libertad de
expresión que celebramos con este evento.
Participó PEN Quechua con Rosa Irene Lara. Kethy,
Willy y Charito Moyano: su presencia significó compromiso, apoyo y trabajo en
equipo.
También estuvieron Esteban Rada, Rosario
Quiroga, Gladys Corvera —gran amiga de las artes—, miembros del Club del Libro
Augusto Guzmán y muchas personas más, sobre todo estudiantes, que nos acompañaron.
Superamos todos los imprevistos como un
verdadero equipo. Los estudiantes de las diferentes carreras quedaron
gratamente sorprendidos; incluso uno pidió ingresar al PEN.
Como todos los años, fue nuestra actividad
estrella.