PENBOLIVIA, filial COCHABAMBA

PENBOLIVIA, filial COCHABAMBA
Mostrando las entradas con la etiqueta literatura boliviana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta literatura boliviana. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de enero de 2017

Entrevista a Gonzalo Lema, Premio L´ H Confidencial




‘También miro al país desde la cloaca de la literatura negra’

 Entrevistador: Jorge Soruco*
— ¿Qué representa para usted ganar el Premio Internacional L’H Confidencial de España?
— La posibilidad de conocer Europa de la mano de (el personaje) Santiago Blanco. Yo me dije, en la juventud, que viajaría a Europa solo de ganar un premio literario. He tardado bastante, lo reconozco.
— ¿Cuándo leeremos Que te vaya como mereces en Bolivia?
— La novela ha de imprimirse hasta mediados de marzo y va a presentarse el 1 de abril en Barcelona. A partir de esa fecha circulará también en Bolivia.
— ¿Qué historia nos vamos a encontrar en esta novela?
— Santiago Blanco se conduele del dolor del Abrelatas, su amigo exdelincuente común y actual mozo de bar: el cadáver de su hijo ha desaparecido de la morgue. La investigación alcanza profundidades insospechadas hasta el caso nacional de posible desintegración del territorio y cuerpo social patrios. Al mismo tiempo, Blanco resuelve su vida sentimental, con rasgos existenciales profundos, en las últimas líneas de la novela.
— ¿En qué proyectos trabaja en la actualidad?
— Ahora escribo artículos y pretendo una colección de entrevistas a intelectuales bolivianos.
— Usted es uno de los escritores más premiados del país, ¿qué siente por ello?
— Alegría. Los premios sirven para motivar al escritor y permiten que las novelas y cuentos fluyan. Eso es todo.
— ¿Tiene listo algún libro para publicar este año?
— Lo voy a considerar después de abril. Tengo un cajón profundo con mis borradores de cuentos y novelas. Quizás para Navidad.
— ¿Cómo definiría su manera de escribir?
— Tengo una narrativa sincera, salpicada de ironías de la vida, que “atiende” al individuo y al país. Al país lo miro desde la atalaya alta de la narrativa tradicional, pero también lo miro desde la cloaca de la literatura negra o policial.
— ¿Hay algún género literario que quisiera explorar pero aún no lo hizo?
— Creo que no. Experimenté la novela histórica con La huella es el olvido, la erótica con Los labios de tu cuerpo, la ciencia ficción con Después de las bombas. Y hasta tengo una novela de fútbol y amor: Si tú encuentras a Mari Jo. Bueno, yo diría que ya estoy definido: tradicional y policial.
— Se dice que un escritor publica una ínfima parte de lo que realmente produce. ¿Pasa lo mismo con Gonzalo Lema?
— No. Yo tengo 20 libros publicados y apenas he dejado cinco en el camino. Espero no dejar ni uno más. Soy escritor y escribo y publico si vale la pena. No sufro traumas al respecto.
— ¿Cuáles son sus planes a futuro?
— Leer y escribir.
— ¿Cuantos libros ha publicado fuera del país?
— Hasta ahora he publicado cuentos en antologías. Esta novela, Que te vaya como mereces, va a ser mi primera publicación en el exterior.
— ¿Cuál es su libro favorito, suyo y de otro autor?
— Imposible decirlo. Me fascinan muchos de los que he leído. A los míos los quiero, que es distinto.
Fuente: http://m.la-razon.com/la_revista/espectaculos/Entrevista-Gonzalo

lunes, 18 de enero de 2016

"LA COMPOSICION DE LA SAL" DESDE UNA MIRADA GESTALTICA





Lluvia de sabor salado

Iván Prado Sejas, OH Lecturas, Los Tiempos

 
Magela Baudoin, con sus relatos de “La composición de la sal”, nos lleva por llanuras y montañas extrañas donde lo obvio parece hacerse presente. Sin embargo, las configuraciones emergentes tienen sus propias características, y el lector atraviesa por diferentes gestalttens. Figura y fondo se filtran con fluidez en un intercambio donde, a partir la vivencia de los personajes, emergen sensaciones, emociones y pensamientos que no sólo atraviesan las retinas del lector, sino que resuenan en el centro del corazón y los mismos tienen vida propia.

En “La composición de la sal, podríamos decir que cada frase está hecha con escoplo. Los relatos son como esculturas que salieron de la piedra bruta, y por efecto del cincel artístico de la autora, cada cuento resulta ser una obra de arte. Trabajo arduo para Baudoin, pero, seguramente bastante satisfactorio después de haber logrado el producto final.    

En la obra, se entremezclan elementos de la vida cotidiana, en distintas situaciones y tiempos. Los ambientes emergentes son particulares, y cada relato tiene su particular espacio y tiempo. Las historias transcurren en distintos lugares del orbe (Bolivia, Argentina y Europa), y Magela Baudoin sabe desplazarse muy bien en cada territorio. Asimismo, en algunos relatos se dan historias paralelas donde los personajes parecen estar recorriendo, al mismo tiempo, distintos senderos, en un traslape de figura y fondo. En este contexto, aparece lo paradoxal en ciertas escenas, donde los personajes aparentan vivenciar sentimientos encontrados en un tiempo holístico, no lineal.

Las escenas están muy bien descritas en términos de acción y de ambientación. Al existir una pulcritud en las descripciones, las historias transcurren de manera tal, que el lector va vivenciando cada escena conjuntamente con los personajes o “viceversa”.

Lo familiar y lo personal emergen como factores intrínsecos en cada historia, y aparece de vez en cuando un añadido político, social, psicológico o filosófico. Los personajes son bastante heterogéneos, con roles distintos.

Entonces, se puede decir que cada cuento tiene su propio sabor, sin embargo, el lector podrá “degustar” cada historia conforme su esquema perceptivo y su mapa de sentimientos. Así, cada relato conduce al lector a una dimensión en particular, y de los planos superpuestos emergen afectos que llegan a sintonizar con las fibras emocionales.

Magela Baudoin es una escritora que ingresa con bastante fuerza al ámbito literario. Es autora de la novela “El sonido de la H” (2014) que fue galardonada con el Premio Nacional de Novela 2014, y es autora de “Mujeres de Costado” (Plural 2010). Asimismo, Baudoin es periodista y ha publicado artículos, reportajes, entrevistas y columnas en diferentes periódicos de Bolivia.

“La composición de la sal” es una obra de arte, que brilla por sus propias virtudes y cualidades. Sus relatos proyectan al lector en la intimidad del ser y consiguen reflejar hechos que están en lo profundo de la existencia humana. “La composición de la sal”, es un libro de lectura obligatoria para aquellos que gustan del relato con una “buena sazón”.

(*) El autor es escritor, psicólogo y presidente del PEN Cochabamba.

Fuente: http://www.lostiempos.com/lecturas/varios/varios/20160116/lluvia-de-sabor-salado_329878_733062.html

martes, 12 de mayo de 2015

LAS CRONICAS DEL SUPAY, DE SISINIA ANZE



Supay en la novela de Sisinia Anze

Por Demetrio Reynolds

La historia encontrada en unos papeles de ignota procedencia, es un recurso narrativo conocido. Empero, eso no quita la consistencia de la trama ni disminuye la calidad expresiva del estilo

Aunque ya no somos analfabetos, sino más un pueblo “leído y escribido”, como diría un demagogo; con todo, no debe de ser fácil reunir harto público con motivos culturales. La otra noche era para no creer. El amplio salón del Club Social se llenó a tope. Eso sucede pocas veces; lo común es que el artista de la pluma sea casi un solitario; el “respetable” es reacio a saber de libros. Sin embargo, con un poco de empeño imaginativo y apoyo de la tecnología, aquello funciona.

El escenario, el ambiente, la hora… todo era espectacular. Había figuras, máscaras y disfraces; una pantalla gigante con imágenes surrealistas en acción. Al frente, sobre una mesa, una careta de diablo, de esos que bailan en las “entradas”. El público intercambiaba saludos a soto voce. En fin, de veras una noche de fantasía. ¿No nos habremos ido directamente al averno? La duda golpeaba con insistencia.

El diablo es un personaje universal. El satanás de la Biblia vino con los españoles y se encontró aquí con el Tata Inti, la Mama Jallppa y el maligno Supay. Para su relato Sisinia Anze rescata al Tío de las minas, al Supay de los Socavones de angustia. En el Carnaval de Oruro es un brioso danzante. En una noche, en Yocalla, construyó un puente. En las letras, Augusto Céspedes, autor de la novela Metal del diablo, lo personifica como el Rey del Estaño. Es filósofo en Diálogos, a través de la pluma de Francovich. Además de los mencionados, hay otros que andan sueltos tentando sin tregua a los cristianos.

Es el quinto volumen que Sisinia lleva a la estampa con una temática similar. Y no es que ella tiene predilección por los fantasmas o seres exhumados de pretéritas antigüedades; son éstos los que le seducen y le convencen para correr por las páginas de su invención. Sin soslayar, desde luego, el compromiso implícito. Quiere que sus lectores se conecten con la realidad a través de la fantasía, y para que eso suceda recurre a elementos de la cultura y la historia. No es pues una escritora que se evade con sus fantasmas hacia otros mundos.

En Las crónicas del Supay, el extravío de Verónica en el interior del Sumaj Ork’o depara la circunstancia de encontrar un manuscrito donde su autor, un tal Gunther, cuenta su periplo por diferentes tiempos y latitudes del planeta. Conquistada por la lectura, se olvida ella de su situación. Parece que estaba destinada a vivir ese suceso y que el derrumbe no fue sino una vía para ir hacia aquel personaje misterioso que sale del manuscrito. Al divisar al Supay a su lado, mejor dicho a Gunther, le pregunta Verónica con pasmosa tranquilidad: “Gunther, ¿eres tú?

La historia encontrada en unos papeles de ignota procedencia, es un recurso narrativo conocido. Empero, eso no quita la consistencia de la trama ni disminuye la calidad expresiva del estilo. La perspicacia de Sisinia Anze para presentar la ficción literaria con sugestiva verosimilitud es cada vez más convincente.

Fuente: http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20150506/el-supay-en-la-novela-de-sisinia-anze_300655_664390.html

miércoles, 8 de abril de 2015

MINI SIMPOSIO DE LA OBRA DE WILLY OSCAR MUÑOZ SOBRE BOLIVIA


EN EL AUDITORIO DE LOS TIEMPOS, EL DÍA JUEVES, 9 DE ABRIL, SE REALIZARÁ EL "MINI SIMPOSIO DE LA OBRA DE WILLY OSCAR MUÑOZ SOBRE BOLIVIA", CON LA PARTICIPACIÓN DE:
- Melita del Carpio con, "Dramaturgia boliviana.
- Gaby Vallejo, con "Diccionario crítico de las novelistas bolivianas." 
- Mireya Sánchez, con "Cuentistas bolivianas: La otra tradición literaria." 
- Elena Ferrufino, con "La novela histórica de las escritoras bolivianas."

ESTAS INVITADO A ESTE EVENTO LITERARIO 

viernes, 24 de octubre de 2014

COLOQUIO DE LITERATURA BOLIVIANA EN EL TERCER MILENIO




"Hablemos sobre literatura boliviana"

Lunes 3 de noviembre, 18:00:
- La literatura boliviana en el exilio, Adolfo Cáceres Romero
- El boom de la literatura fantástica, Iván Prado Sejas


Martes 4 de noviembre, 19:00:
- La literatura infanto-juvenil, Melita del Carpio y Rosalba Guzmán
- El cuento de escritoras bolivianas, Willy Oscar Muñoz 


Miércoles 5 de noviembre, 20:00
- Realidad política y literatura, Demetrio Reynolds
- Literatura urbana, Gonzalo Lema

Lugar: Salón Werner Guttentag, Coliseo UMSS, Av. Guillermo Urquidi y Belzu, VIII Feria Internacional del Libro de Cochabamba

Organiza: PEN BOLIVIA, filial Cochabamba


Auspiciadores: PENBOLIVIA, CÁMARA DEPARTAMENTAL DEL LIBRO, GRUPO EDITORIAL KIPUS 

VIII FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE COCHABAMBA

viernes, 10 de octubre de 2014

Conversando con un joyero de la palabra: Entrevista a Adolfo Cáceres




Por: Javier Claure C.
Adolfo Cáceres Romero nació, en Oruro (Bolivia), en septiembre de 1937. Cursó sus estudios primarios en los colegios “Ildefonso Murguía” y “Jorge Oblitas”. Salió bachiller del Colegio Nacional Bolívar de su ciudad natal. Posteriormente se trasladó a la ciudad de Cochabamba por motivos de estudio, en donde obtuvo el título de profesor de Literatura y Lenguaje. Desde ese entonces se afincó en esa hermosa ciudad. Fue becario en España y en Uruguay.

Cáceres Romero es un gran contador de historias y ha creado un universo literario propio. Su intensa producción abarca diferentes géneros: cuento, novela, ensayo, periodismo e investigación. Es así que se ha convertido en uno de los escritores más importantes de Bolivia, y en un abanderado de su generación. Sus obras han sido traducidas a varios idiomas, y han captado la atención de los lectores y los críticos nacionales e internacionales. Es merecedor de muchos premios y honores. Citaré algunos: En 1965, mereció una mención de Honor de la Universidad Técnica de Oruro (UTO) por su cuento “Copagira”. Dos años más tarde ganó el Primer Premio, con su cuento “La emboscada”, en un concurso organizado por la misma universidad. En 1982 ganó el Premio Franz Tamayo con su libro de cuentos “Entre ángeles y golpes”. En 1990 recibió la Gran Orden Boliviana de la Educación. Además es autor de obras valiosas como, por ejemplo, el Diccionario de la Literatura Boliviana e Historia de la Literatura Boliviana, escrito en cuatro tomos. Ha ocupado cargos importantes y ha representado a Bolivia en diferentes Simposios Internacionales de Literatura.

Hace diez años tuve la suerte de conocerle. Nos encontramos algunas veces en un café bohemio en pleno centro de Cochabamba. En otro viaje que hice a Bolivia, lo visité en su casa una tarde calurosa, pero con una brisa agradable; me acuerdo bien. Cuando toqué el timbre, me abrió la puerta y muy gentilmente me condujo hasta su living. Mientras me conversaba con entusiasmo, dándole una contundencia especial a sus palabras, noté su amor por los libros y la literatura en general. Entonces, inmediatamente me di cuenta que era como una biblioteca andando. Aquel día me obsequió su libro “La saga del esclavo”, novela histórica inspirada en el ejército expedicionario argentino en su paso por la Villa de Potosí. Para conocerlo más de cerca; dejemos que nos hable de literatura y otras cosas:

- Tengo entendido que has escrito la “Nueva Historia de la Literatura Boliviana”, en cuatro volúmenes, ¿podrías contarme al respecto?
Debes saber que soy profesor de Literatura y Lenguaje; en tal situación, al enseñar en los colegios Literatura Boliviana encontré que, tanto Enrique Finot como Fernando Diez de Medina, historiadores de nuestra literatura, consideran que no existe la literatura boliviana, menos todavía una literatura aborigen, al extremo de que Ignacio Prudencio Bustillo, a comienzos del siglo XX, en su artículo “Literatura Boliviana”, reproducido por Carlos Medinaceli en “Páginas Dispersa” (1946) –donde reúne toda la obra de Bustillo–, éste dice: “De las razas que forman la población nacional, sólo la blanca posee genio artístico. Falto de imaginación y de sensibilidad, frío y reconcentrado, el indio es más apto para el trabajo material de arañar la tierra o ahondar en sus entrañas, que para atormentar su cerebro con las elevadas especulaciones intelectuales”, concluyendo su análisis con: “el indio no es poeta, ni músico, ni pintor por idiosincrasia”; por ahí también transitaban otros analistas de nuestras letras, como: Rosendo Villalobos, Juan Francisco Bedregal, Ángel Salas y otros; entonces, me propuse mostrar el esplendor de nuestra literatura, rebatiendo sus juicios en el primer volumen de mi “Nueva Historia de la Literatura Boliviana” (1987), dedicado a las “Literaturas aborígenes: Aimara, Quechua, Callawaya y Tupiguaraní”; el segundo tomo, que salió en 1990, trata de la “Literatura Colonial”; en el tercero, publicado en 1995, me refiero a la “Literatura de la Independencia y del siglo XIX”; finalmente, el IV volumen salió el 2012, con el título de “La Poesía Modernista y Social del siglo XX”. Actualmente estoy trabajando en dos obras sueltas, que de algún modo son complementarias a mi “Nueva Historia”: “Literatura Boliviana en el exilio” y “La novísima narrativa del siglo XXI”, con las que espero culminar esta etapa de mi producción.

- En un artículo que escribiste sobre la Guerra del Pacífico, decías que gran parte de los bolivianos sienten cada vez más lejano el retorno a las costas del Pacífico. ¿Qué opinas de la demanda marítima boliviana contra Chile?
El reclamo de los gobiernos civiles y militares se ha hecho repetitivo e infructuoso; de ahí que inclusive intelectuales y escritores de la talla de Jesús Urzagasti, quien en su novela “Tirinea” (1979), considerada novela fundamental de Bolivia, dice, más o menos, que, como él nació en un país sin mar, no sentía su ausencia. Lamentablemente, creo que muchos de sus lectores piensan lo mismo; sin embargo, nos llegó Evo Morales, un indígena nacido en Orinoca, pueblito perdido en el altiplano orureño; al acceder éste a la Presidencia del país, fue más contundente en su reclamo y hasta cambió de estrategia, haciendo que tal demanda se conozca en todo el mundo, al plantearla ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Ahora bien, aunque Chile ha sido arrinconado contra la pared, este país, amparado en su derecho de conquista, como lo han hecho las grandes potencias, no cederá el puerto soberano que se le pide de los 400 kilómetros de costa arrebatada; entonces, como el mar es una causa boliviana irrenunciable, habrá un día en que Bolivia estará en condiciones de reclamar no un puerto, sino la devolución total de su litoral; desde luego que para ello, Bolivia debe dejar de ser la nación débil que es hoy; en base a sus ingentes recursos naturales, debe potenciarse, comenzando con educación y salud, de modo que su poderío esté por encima de las armas. ¿Te imaginas a nuestro país con gente bien formada, gozando de buena salud? Pasarán cien o más años, y Chile no tendrá más remedio que ceder.

- En el pasado han existido en Bolivia dos movimientos culturales importantes. Me refiero a la primera y segunda “Gesta Bárbara”, en las cuales participaron grandes literatos del país. ¿A qué se atribuye la falta de un movimiento como ése en la actualidad?
Nada más ni nada menos a que los tiempos han cambiado. En 1918, “Gesta Bárbara” les dio cierta notoriedad a esos poetas y escritores; de modo que volvió a florecer en 1944. Ahora, siglo XXI, los escritores están más comprometidos con su trabajo literario, que con formar agrupaciones. Hasta la Academia Boliviana de la Lengua ha dejado de cobrar vigencia. Si piensas bien, el único nombre que nos llega de “Gesta Bárbara” es el de Carlos Medinaceli, pero no por ser miembro de esa agrupación, sino por su talento para la crítica y la creación literarias.

- ¿De qué manera influye el nuevo proceso boliviano de transformación social y política en la literatura?
Si te fijas bien, recién podemos advertir los frutos artísticos de la nueva clase emergente. Ahora sabemos que una mujer indígena, como Luzmila Carpio, es una de las cantautoras más famosas del mundo, que da recitales en lengua quechua en los escenarios más exigentes de muchas ciudades europeas, asiáticas y americanas; actualmente ella reside en París; asimismo, uno de los más grandes pintores de Bolivia, cuyas obras se exponen en galerías de todo el mundo, es Mamani Mamani; en narrativa, Brayan Mamani es un notable exponente de nuestra literatura; eso no es todo, por cuanto van apareciendo nuevas figuras; tengo en mis manos, “El K’ita” (“El prófugo”), relato todavía inédito de Nolberto Marza Quispe, narrador indígena del ayllu de Uncallani, colindante al de Orinoca, en nuestro Oruro. .

- ¿Qué es lo que te indujo a escribir “La saga del esclavo”?
Con esa novela incursiono en el ámbito histórico de nuestro país. Refleja los comienzos de la gesta independentista (1810), sobre todo el papel del primer ejército auxiliar argentino –comandado por el Dr. Castelli– en suelo altoperuano. Después de la victoria de Suipacha, el ingreso de Castelli en Potosí fue como una señal que nos develaría una serie de fastos sangrientos, hasta culminar con la separación del Alto Perú de las Provincias Unidas del Río de La Plata. Lo que sí puedo decirte es que en “La saga”, abordo los hechos históricos con pasión y suspenso; cada episodio para mí era como un desafío para recrearlo de la manera más interesante posible; revivir esa época, no fue fácil, me llevó varios años de investigación; luego diseñar la obra y dar vida a sus personajes, fue más difícil todavía, por la cantidad de problemas que encontré; los mismos que se los planteé al lector y que, desde luego, tuve que resolverlos. Meterme a revivir las batallas y matanzas, como la de Guaqui y del 6 de agosto de 1810, puso a prueba mi capacidad de fabulación: No me puedo quejar de su resultado, por la favorable reacción de mis lectores; tanto así que luego me empeñé en escribir otra novela histórica, inspirada en la Guerra del Chaco y en la defensa de Boquerón, con el título de “El Charanguista de Boquerón” (2010), que fue galardonada con el Premio Nacional de Novela Marcelo Quiroga santa Cruz.

- ¿Cuáles crees que son las mejores condiciones para escribir?
¿Qué puedo decirte? Tal vez lo principal sea estar dispuesto a hacerlo, pese a las privaciones y dificultades que confrontará; sin pensar si se trata de una tarea difícil, solitaria y no siempre bien remunerada. Pocos escritores viven de su obra en nuestro país. No es fácil estar sentado, cinco, seis, ocho horas, en fin, tecleando un ordenador para dar vida a una historia, durante meses y años. Eso sí, te puedo asegurar que las condiciones ambientales no siempre son las más propicias. Faulkner, al comienzo de su carrera trabajaba como albañil; de ahí que escribía en los momentos de descanso sobre una carretilla volcada. Yo escribía los fines de semana, por cuanto de lunes a viernes dictaba clases todo el día, tanto en la Universidad Mayor de San Simón y a veces también en la Católica y en un colegio nocturno (Jesús Lara), del que luego fui Director, hasta mi jubilación. Trabajé 36 años en esas condiciones, pero nunca dejé de escribir.

- ¿Qué es la escritura según tu parecer?
Podría decirte que es una forma de comunicación parecida a hablar, sólo que más complicada, por el manejo de códigos lingüísticos; sin embargo, no es tan simple, si te refieres a escribir una obra de arte. Este es un proceso notable que se facilita con un método nacido de la experiencia y la creatividad, aparte del talento para urdir tramas o expresar lo inefable, como ocurre con los poetas. Esta labor me ha llevado a escribir mi “Manual Práctico de Lectura y Redacción”, tal vez mi obra más exitosa, teniendo en cuenta que la octava edición se halla prácticamente agotada; ahora estoy trabajando en la novena, aclarándote que lo que hago es mostrar cómo funciona la Gramática en el proceso de gestación de una obra.

- Por último, ¿Qué le aconsejarías a un escritor joven?
Primero, ese joven tiene que saber que la labor de escribir es muy seria, que exige una entrega total, a no ser que quiera ser un escritor liviano, prescindible, sin obra trascedente. Si ambiciona la gloria, que desde luego no siempre la disfrutará en vida, tendrá que someterse de una manera total a leer y escribir, por encima de todo. Muchas veces se hace una labor ingrata, pues no faltan los que te ponen piedras en el camino, pero si eres persistente y tienes fe en lo que haces, nada de ello te afectará. Como ocurrió con Kafka y también con Edmundo Camargo, poeta nuestro que murió a los 27 años de edad; ambos jamás se imaginaron que sobrevivirían póstumamente, gracias a sus obras. Kafka marca con su nombre la actual literatura universal; en cambio, Camargo es uno de los más grandes poetas de Bolivia y América; nos dejó sus poemas en hojas sueltas, que tuvieron que armar otros poetas, como Jorge Suárez y Eduardo Mitre, para tener ese hermoso libro al que le dieron el título de “Del tiempo de la muerte” (1964), publicado póstumamente, el año que falleció.

Fuente: Ecdótica