PENBOLIVIA, filial COCHABAMBA
martes, 9 de agosto de 2016
domingo, 29 de mayo de 2016
LA SONRISA DE CHALY
Adolfo
Cáceres Romero (*)
Todavía
te siento a mi lado, mi querido Chaly.
Pocos
días antes de tu partida nos encontramos en el Prado. ¿Recuerdas? Salías del
café donde te reunías con tus amigos. Ahora me queda la sensación de que el
abrazo que me diste era tu despedida; sin embargo, habíamos acordado celebrar
este año nuestro cumpleaños juntos. Habíamos nacido la misma fecha (27 de
septiembre), aunque me llevabas con un año, compartíamos el signo de Libra,
como algo más que nos hacía únicos. Aún recuerdo el retrato que nos hiciste, a
Renato Prada y a mí, para las solapas de “Argal Galar” (1968),
nuestro primer libro de cuentos –con dos carátulas– con el que habíamos ganado
el Premio Municipal de Literatura y Ciencias, del año anterior, en Cochabamba.
Años después, mientras cavilabas con los ojos cerrados, tracé tu perfil, a
lápiz, en una hoja de papel sábana. Lo tenía perdido, hasta que Roberto Laserna
me lo mostró en la pantalla de su celular. Miraba ese retrato, teniendo al
frente tu foto a colores, donde apareces, delante de uno de tus cuadros.
Sonreías, aunque me dolía verte en medio de las ofrendas florales de tu
funeral. Era tu misma sonrisa, cansada, agobiada por el peso de los años. Peso
en el que también estábamos juntos, mi querido Chaly. Cuando Roberto me mostró
el retrato que te había hecho en 1975, inmediatamente te vi a mi lado. Me
mostrabas el primer número de “Ámbitos”, la revista que sacamos, a mediados de
1959. Causamos un gran revuelo, ¿recuerdas? En los dos únicos números
criticamos a los consagrados narradores de entonces. Sólo reeditaban sus viejas
obras, sin ofrecernos nada nuevo. Afortunadamente aparecieron dos libros
inolvidables: “Cerco de penumbras” (1958), cuentos de Oscar Cerruto, y “Los
deshabitados” (1959), novela de Marcelo Quiroga Santa Cruz. Ambas obras nos
marcaban un nuevo rumbo, integrándonos al naciente “boom” latinoamericano.
Nunca
pensé que me harías tanta falta, sobre todo con tus comentarios a las obras que
leías. Siempre estabas con lo último. Pero lo que más añoro es tu sonrisa. Por
algo se dice que el mejor regalo que podemos dar, a quienes nos rodean, es
sonreírles. Gracias por todo ello, mi querido Chaly. Gracias, también, por todo
lo bueno que has compartido conmigo. No te digo adiós, hermano del alma, sino
hasta pronto.
(*) El
autor es escritor.
Fuente:
miércoles, 25 de mayo de 2016
SOBRE CATRE DE FIERRO, de Alison Spedding
Por: Omar Rocha Velasco
La última novela de Spedding es una ambiciosa saga familiar: recorre los deleites que el poder dio a los patrones Veizaga, hacendados de Saxrani, provincia Inquisivi; pasa por los avatares de esta familia dentro del Nacionalismo Revolucionario (una militancia que al principio les da muchos réditos y luego es parte de su debacle); cuenta la historia de esta familia en el periodo de dictaduras de los 70; narra “los narcóticos años 80” (R. Bajo dixit), la vuelta a la democracia, el periodo de la megacoalición ADN, MNR y MIR; termina en una debacle total, un final trágico en el sentido griego.
Los personajes son fascinantes, complejos, encarnan un mundo difícilmente abarcable por otros discursos que no sean los ficcionales. Por ejemplo, Nemesio es un preso en la cárcel de Inquisivi, está allí por haber asesinado a su suegro, se convierte en un eje de la narración, todos acuden a él, desde la cárcel se entera de todo lo que pasa afuera, los otros personajes lo visitan para dejarle papeles, consultarle sobre asuntos jurídicos, quejarse, etc.
La cárcel también sirve de refugio, los miembros de la familia que son perseguidos y buscados en La Paz van a la cárcel de Inquisivi a ocultarse. Nemesio, como reo con mayor antigüedad, 24 años para ser más exactos, controla y organiza a los otros, sus responsabilidades alcanzan incluso la administración de las llaves cuando el alcaide se encuentra de viaje.
Otro personaje fundamental es Matías Mallku, un viejo “yatiri” que se ocupa de kuchus1 y tuxllus, es un vidente que avisa lo que va a pasar, siempre guarda la compostura, anuncia -es el Tiresias de esta tragedia familiar-, cumple el rol de decirles a los personajes que no comentan Hamartía (término griego que remite al error del héroe trágico): cuidado, no hagas lo que no te corresponde, lo que está más allá de tus posibilidades. El vidente tiene su “oficina” en el Shopping la Wiphala, su tarjeta dice: “Matías Mallku: Sabio adivino, lee la suerte en coca, cigarro y naipes. Cura negocios, enfermedades, amores, casas y juicios”.
Este personaje es uno de los ejes de la narración, el mundo mágico está presente desde el principio, la primera frase de la novela es: “La culpa es de Matías Mallku”. Las cosas no pasan porque sí, por pura casualidad o por puro control humano. La tierra pide ofrendas, los destinos están trazados (otra vez la tragedia).
Destaco especialmente un pasaje de la novela, se trata de la visita del Papa Juan Pablo II a Bolivia, la caravana, de pronto, se desvía del camino trazado inicialmente, se detiene en un lugar no previsto en la Ceja de El Alto, y procede a bendecir el bar Polonia.
¿Qué pasó? El candidato a la diputación Alexis Veizaga, que goza de los beneficios de su partido en el poder, es el jefe de protocolo y arregla las cosas para que el Papa haga la bendición del bar de su amante Dorotea Veizaga. Esta escena condensa muchos elementos, los partidos políticos y su ejercicio del poder, la iglesia y su relación con la legitimización del poder (pensemos en la última visita del papa a Bolivia), a nivel micro podríamos hablar de una constelación familiar que, desde la vertiente masculina, repite eso de gozar o desear a la chola fuera del hogar o la familia que se ha constituido.
En este sentido, Catre de fierro tiene que ver con lo que Salvador Romero trabaja en su libro Las Claudinas, las mujeres cholas que como una especie de mujeres fatales son la causa de la debacle y decadencia. El diputado, el señorito bien con un futuro prometedor se degrada en el alcohol y termina al lado de la chola, eso pasa en La Chaskañawi.
En el caso de la novela de Spedding, el señorito Alexis es primo de la chola Dorotea, lo que los separa es simplemente la triquiñuela de uno de los abuelos que se apropia de la herencia y su descendencia cae del lado de los patrones. El diputado termina con la chola -como en La Chaskañawi-, pero no se trata de un paulatino “degradé”, sino de la paulatina consolidación de una pareja que encuentra su camino luego de varios desvíos.
Por el lado de la exesposa del diputado también hay un trastoque, ya no se trata de la mujer despechada que ha desperdiciado lo mejor de su juventud en un matrimonio que se disuelve, se trata de la mujer que realiza, finalmente, su deseo descubriendo su sexualidad y quedándose con su amiga Lisset.
Como toda gran novela Catre de fierro cuenta la historia de la decadencia de un mundo (palabras del escritor mexicano Federico Guzmán), en este caso el mundo de la familia Veizaga en la provincia Inquisivi de La Paz; pero esta historia puede perfectamente extrapolarse y ser considerada como la ficcionalización y retrato de la Bolivia de la segunda mitad del siglo XX, es una tragedia pretensiosa y no es infiel a su pretensión.
Por último, vale la pena reparar en un detalle: en la contratapa aparece una foto de antaño en blanco y negro, allí se ve una familia numerosa posando en un jardín (seguramente un domingo en alguna quinta o hacienda paceña), se ve también, a la izquierda y hacia abajo, a un niño zaparrastroso, despeinado y andrajoso, ¿qué hace este niño posando junto a semejante distinguida familia paceña de antaño? Spedding cuenta que esa foto fue el disparador de esta, ya lo dije, gran novela.
1. Ofrenda de un ser vivo (generalmente un animal) sin derramamiento de sangre. Se lo mata por estrangulamiento, ahogamiento o enterramiento vivo; los kuchus más conocidos son los humanos, usados en la construcción de un edificio grande, un puente o una carretera. Huilancha: Ofrenda de un ser vivo con derramamiento de sangre.
2. Calavera humana, cráneo.
Fuente: http://www.paginasiete.bo/letrasiete/2016/5/21/sobre-catre-fierro-96964.html
lunes, 23 de mayo de 2016
Fragancias en una sola noche de Teresa Constanza
Los cuentos que nos trae Teresa Constanza Rodríguez en “Noche de Fragancias”, muestran la versatilidad de la autora para gestar relatos que impresionan la mente del lector. Cada cuento trae en sí una esencia que lo caracteriza y lo convierte en algo singular, y esto provoca el surgimiento de sensaciones de complacencia. Al leer el libro, el lector toma para sí aquella vivencia existente en cada historia y se proyecta hacia un camino multidimensional donde los estímulos son cada vez más pertenecientes a un entorno intraambital.
Teresa Constanza inserta en su libro relatos breves y minificciones, y dentro de un multiestilo, como observa Guillermo Samperio, cada cuento emana una fragancia particular, y el lector puede vislumbrar una realidad particular en cada relato. Esta forma de narrar posibilita a la autora ejercer su rol de artista puesto que con cada pincelada verbal muestra un cuadro de la realidad que se expresa en múltiples facetas, como un caleidoscopio que se mueve con las singularidades mentales del lector.
El diálogo simbólico de los personajes con el lector es de Yo a Tú, puesto que los protagonistas inmersos en los relatos muestran su vivencia en el eterno ahora (tiempo gestáltico) y el contacto es inmediato, manteniendo las particularidades de dos personas que dialogan de forma indirecta acerca de la existencia diaria, entre vivencias y sueños.
No hay forma de no ser impresionado con el trasfondo de cada relato, de donde emergen situaciones que impresionan y sorprenden. El universo expresado en los relatos ya no es simplemente “trimental”, dentro de una realidad concreta, sino que el pensamiento se traslapa en múltiples dimensiones haciendo que emerja el multiverso. En ese contexto, Constanza es una artífice que utiliza una variedad de instrumentos para generar un tono particular en cada relato.
Teresa Constanza Rodríguez Roca es una cuentista boliviana cuyos relatos han sido publicados en revistas y suplementos literarios de Bolivia, Chile, Alemania, Australia y México. Asimismo, sus cuentos han sido publicados en antologías especializadas publicadas en Bolivia y en México. Con su cuento “La víbora” ganó el premio Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela y fue finalista en el premio Adela Zamudio con “Presa al instante”. Publicó en México para Latinoamérica el libro “Función Privada y otros cuentos” (Fontamara, 2005). Es socia activa del PEN Bolivia, filial Cochabamba.
“Noche de Fragancias” de Teresa Constanza resulta ser una colmena de relatos con sabores distintos donde se mezclan la realidad y la ficción, incitando a la mente a penetrar en un cosmos burbujeante, lleno de imaginación y creatividad. (*) El autor es escritor, psicólogo y presidente del PEN Cochabamba.
Fuente: http://www.lostiempos.com/lecturas/libros/libros/20160220/fragancias-en-una-sola-noche-de-teresa-constanza_333757_742122.html
GANADORES DEL I PREMIO PENBOLIVIA EN POESIA
PEN International celebra la
literatura y promueve libertad de expresión. Institución fundada en
1921, nuestra comunidad mundial de escritores ahora se expande a más de
100 países. Nuestras campañas, acontecimientos, publicaciones y
programas apuntan a conectar escritores y lectores dondequiera que estén
en el mundo. PEN – Bolivia nació en La Paz, el año 1931, bajo la
presidencia de Juan Francisco Bedregal. Continúa desarrollando programas
de promoción y difusión de la lectura y escritura a lo largo y ancho
del país.
En esta oportunidad PEN Bolivia convocó
al I PREMIO PEN BOLIVIA en el género de poesía. Hemos obtenido una
respuesta muy positiva, los libros de más de 70 páginas llegaron desde
Cobija hasta Tarija y desde Oruro a Puerto Suárez. De más de 30 trabajos
recibidos fue difícil para el jurado calificador realizar la selección
de la obra ganadora.
ACTA DE PREMIACIÓN
En la ciudad de Santa Cruz, el día 18 de mayo de 2016, a horas 15:00, se reunió el jurado calificador del concurso I PREMIO PEN BOLIVIA DE POESÍA.
Cada uno de los jurados expuso la
calificación y valoración de cada uno de los trabajos presentados, que
llegaron desde las diferentes regiones del país.
Por unanimidad fueron seleccionados los tres ganadores de acuerdo al siguiente orden:
Primer Premio:
Título del trabajo: “Mesones del Alba”
Pseudónimo: Facundo Rodrigo
Premio concedido por las siguientes consideraciones:
- Originalidad, buen uso del lenguaje poético moderno, riqueza de imágenesy metáforas y claridad y ritmo interior.
Segundo Premio:
Título del trabajo: “Cajón de Sastre”
Pseudónimo: Jean Paul Naret
Premio concedido por las siguientes consideraciones:
- Originalidad, uso del verso libre y frases poéticas novedosas
Tercer Premio:
Título del trabajo: “Al borde de la piel”
Pseudónimo: Agustina
Premio concedido por las siguientes consideraciones:
- Originalidad y lenguaje poético sonoro
Una vez realizada la valoración se procedió a la apertura de la plica correspondiente a cada pseudónimo:
El Primer premio corresponde a: Edmundo Torrejón Jurado de Tarija
El Segundo premio corresponde a: José Antonio Terán Cabero de Sacaba-Cochabamba
El Tercer Premio corresponde a: Carla Cecilia Balderrama Vargas de Sacaba –Cochabamba.
El jurado calificador felicita a cada uno de los ganadores y firma en constancia:
Angélica Guzmán Biyú Suárez C. Freddy Oviedo
JURADO CALIFICADOR DEL I PREMIO PEN BOLIVIA DE POESÍA
CHALY RIMASSA, LA PERSONA Y EL ARTISTA
Iván Prado Sejas
Chaly se fue. Nadie esperaba este viaje inesperado hacia el más allá. Su existencia como ser humano inundó todos los espacios de interrelación humana, en su ciudad y en su país. Chaly, más que artista, arquitecto, literato y dramaturgo, fue una gran persona.
En la pintura, la calidez emergía en sus dibujos, y le daba vida propia a cada pintura que realizaba. Su inspiración era singular para cada trabajo. Si no encontraba esa singularidad en alguna de sus pinturas, él lo desechaba.
El teatro, para él, no sólo era una representación, sino que era la vida misma. El artista no sólo tenía que intentar ser el personaje, sino que tenía que "ser" el personaje a través de la incorporación.
En la poesía, Rimassa fluye como un rio que atraviesa llanos, montes, valles y selvas. Helena Ferrufino señala al respecto de la poesía de Chaly: "Hay trayectoria que demarca el lenguaje donde figura y palabra dibujan
respuestas, miradas, sensaciones del poeta ante la soledad y el absurdo
del tiempo”.
En el relato, fiel a su forma de vida, Chaly expresaba la vida como se manifiesta en los ámbitos de la realidad objetiva y subjetiva, desde un realismo matizado por lo simbólico y lo abstracto .
El PENCOCHABAMBA, rinde homenaje a este ser que dió mucho por el arte y por su llajta.
viernes, 20 de mayo de 2016
FORO LITERARIO: Análisis Psicológico de Personajes Femeninos
La noche del 19 de mayo, en el Aula Magna de la Facultad de Humanidades (UMSS), se realizó el Foro: Análisis Psicológico de Personajes Femeninos, con la participación de Rosalba Guzmán, Melita del Carpio y Rosario Moyano, miembros del PENBOLIVIA filial Cochabcmba. Estuvo como moderador Iván Prado Sejas. El evento fue organizado por la Carrera de Psicología y el PEN COCHABAMBA, bajo el auspicio de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. A este evento asistieron estudiantes y docentes de la Facultad, miembros del PENCBA y público en general.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



