viernes, 31 de enero de 2014

Entrevista a Nora Zapata - Prill, poetisa boliviana, socia del PEN Bolivia

Anoche, con un auditorio lleno (Los Tiempos) Nora Zapata - Prill, poetisa boliviana, acompañada de otros poetas y de un escritor, dio lectura a varios de sus poemas. Asistieron a dicho eventos escritores y poetas de la ciudad de Cochabamba. Nora Zapata es socia del PEN Cochabamba y reside en Europa donde participa de actividades culturales, representando al país de manera loable. Se presenta la entrevista realizada por el periódico Los Tiempos:

Fuente: http://www.lostiempos.com/diario/actualidad/tragaluz/20140130/norah-zapata-prill-se-reune-con-varios-escritores_243395_530040.html

 ...La siguiente, una entrevista con Zapata-Prill, que fue realizada con ayuda del escritor Gonzalo Lema:
¿Cuánto renueva su espíritu el contacto con Cochabamba y su gente?
Volver a Bolivia, y particularmente a Cochabamba, es para mí recargarme de energías nuevas. Abrazar a mis familiares, a mis amigos, a mis amigos escritores, llena mi espíritu de satisfacciones intensas.
La fidelidad y el afecto son para mí fundamentales en las relaciones humanas. Pero, como no todo en la vida es solamente felicidad, el saber de enfermedades y de muertes hiere profundamente mi corazón.
Lo atroz de la lejanía, de la emigración es estar ausente y no poder acompañar a nuestros seres queridos en sus momentos difíciles.
¿Influye en usted la presencia de la ciudad o, más bien, se abstrae...?
En un primer tiempo, un baño de gente en lugares de aglomeración como son los mercados, las plazas (…) me es importante, es como si retomara el pulso del vivir de lo nuestro.
Pero después, necesito tranquilidad y silencio para digerir lo visto, lo oído.
Hay hermosos lugares y horas para ello. No me abstraigo, no. Todo me interesa, todo me interpela, todo me sugiere, todo me dice.
Nuestra Bolivia, la siento palpitar en mí de mil maneras.
¿Le es importante el contacto con el público de la poesía?
Sí. La escritura se complementa con la lectura, con el compartir las emociones o las reflexiones contenidas en los poemas con los otros.
Me parece que esto de estar con los otros “poéticamente” es un acto generoso, recíproco.
En esta oportunidad, ¿leerá poemas inéditos?
Leeré lógicamente los dos poemas que están en “Verdad esencial” y acaso: “Ruleta Irlandesa y barco vikingo” y “Retorno”.
Acaso lea también algunos inéditos. Ya veremos. Sucede que estoy preparando algunos poemarios para su publicación, aprovechando del tiempo que mi jubilación me permite. Quiero pues mantener ciertas sorpresas a desvelar en el futuro.
Perfil
Norah Zapata es cochabambina y  profesora de Literatura y Castellano, egresada de la Normal Superior Católica. Tiene estudios de posgrado en Lengua y Literatura Española, en el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid (España). Entre los premios que ha recibido están, en dos oportunidades, el primer Gran Premio Nacional Franz Tamayo.


lunes, 20 de enero de 2014

EDMUNDO PAZ SOLDAN LANZA SU NOVELA "IRIS"

iris

Edmundo Paz Soldán lanza mundialmente su novela ‘Iris’ el 5 de febrero

Por: Jorge Soruco

En una región en la que se experimentó con armas nucleares, se descubre una mina. Un imperio quiere reclamar el yacimiento pero se enfrenta a una revolución. Ese es el argumento de Iris, la novela que Edmundo Paz Soldán presentará el 5 de febrero.

El lanzamiento, que en La Paz se realizará en el Centro Cultural de España (Camacho 1448), será simultáneo en Bolivia, España y Estados Unidos. El 7 de febrero, el acto también se realizará en Cochabamba y, posteriormente, en otros países. Alfaguara es la editorial encargada de la publicación.
Este es el primer libro de ciencia ficción que el autor cochabambino escribió, aunque está inspirado en un suceso real acontecido durante la ocupación estadounidense de Afganistán.

“Leí en la revista Rolling Stone una nota sobre un grupo de soldados psicópatas que comenzaron a matar civiles afganos. Me impresionó mucho y me despertó el interés en escribir una historia sobre la violencia imperial de Estados Unidos”, señaló Paz Soldán.

Sin embargo, pese a que tenía planeada una serie sobre la violencia en la sociedad, iniciada con la novela Norte en 2011, el escritor reconoció que “estaba cansado de escribir sobre la vida real, sobre hechos verídicos”. Así que un amigo le recomendó que “ambientara el argumento en Marte”.

Al final, la trama de Iris no se desarrolla en Marte, sino en una región del planeta Tierra en la cual se realizaron experimentos con armas nucleares y donde la posibilidad de una gran riqueza desata un conflicto bélico. Pero, aunque los personajes y las situaciones son fantásticas, Paz Soldán tuvo que invertir mucho tiempo en investigaciones.

“Para que una obra de ciencia ficción sea buena debe ser, si se puede, más realista y detallista que otros géneros”, aseguró el autor que tuvo que averiguar los efectos de la radiación en la psicología y fisiología de los seres humanos, estructurar una sociedad que viven en un territorio envenenado, e incluso su religión. Esto le tomó casi cuatro años de trabajo y el resultado es un universo tan grande que el escritor piensa trabajar en él los próximos cinco años, aproximadamente.

“Estoy comenzando una novela con uno de los personajes de Iris, será una especie de precuela y tengo planificados otros relatos”, explicó Paz Soldán. El escritor participará en los siguientes días en la Feria Internacional de Viña del Mar, evento que abre sus puertas mañana.

Junto con Liliana Colanzi, Paz Soldán fue invitado por la Cámara Chilena del Libro para participar en presentaciones y en una mesa redonda en la que se hablará sobre la actual producción literaria de Bolivia y sus autores. El encuentro también contará con la presencia de escritores de Perú y Argentina.
Fuente: Ecdotica

jueves, 16 de enero de 2014

El mundo de Paz Soldán

Homero Carvalho Oliva

Fuente: http://www.la-razon.com/opinion/columnistas/mundo-Paz-Soldan_0_1981001881.html 
La Razón (Edición Impresa) / 

A diferencia de ciertos autores y supuestos críticos de literatura que por prejuicios y/o complejos no leen a los nuestros, yo sí lo hago, y no por orgullo nacionalista o chauvinismo literario, simplemente porque creo que tenemos buenos escritores. Así fue que entre mis lecturas descubrí  en 1990 a Edmundo Paz Soldán, un escritor cochabambino nacido en 1967; es decir, de la generación que sucede a la mía.
Me gustó su primer libro de cuentos, Las máscaras de la nada, y luego el segundo, Desapariciones. Nos conocimos a finales de la década del 90. Ya para entonces empezaba la polémica acerca de la literatura de Paz Soldán. Su mundo personal más que el literario fue duramente criticado por algunos escritores y literatos bolivianos (dicen que para que el cuchillo corte tiene que ser de la casa). No le perdonaban su procedencia socioeconómica y el hecho de que se haya ido a estudiar al extranjero. Criticaban al autor y no a la obra. Años más tarde, un estudiante de la carrera de Literatura de la UMSA escribió un artículo en el que afirmaba que tanta era la bronca de algunos docentes, que poco faltaba para que haya una materia en contra de este escritor que ha sido exitoso dentro y fuera del país. Es justo reconocer que ahora son más los egresados que se ocupan de nuestra literatura para valorizarla y guiar a los lectores, antes que defenestrar a los autores. En 1997 su cuento Dochera ganó el premio Juan Rulfo, y Edmundo me contó que hubo algunos escritores que, dudando de la veracidad, gastaron su dinero llamando a Francia, a la oficina de los organizadores, para confirmar si el galardón era real. Al comprobarlo se quedaron callados y no tuvieron la hidalguía de reconocerlo.
En cierta ocasión, conversando con Wálter Chávez, creador del semanario El juguete rabioso, coincidimos en que el solo hecho de seguir escribiendo pese a toda la crítica que se desató los años siguientes contra Edmundo demostraba que era un verdadero escritor. Edmundo tuvo que cargar con los prejuicios políticos heredados de mi generación, que señalaban que debíamos ser escritores comprometidos contra las dictaduras, contra las injusticias sociales y que no importaba ser leídos sino hacer la revolución; y tal vez esto era lo correcto mientras hubo dictadores, pero recuperada la democracia, a algunos nos costó aceptar que ésta inauguró diversos registros literarios, abrió el abanico; otros se quedaron en los años 70.
Edmundo mostró a las nuevas generaciones de escritores que se deben aprovechar las oportunidades que la vida nos da y que no está mal asumir que el mayor compromiso de un escritor es con la palabra. Y, para pesadilla de sus detractores, lo ha vuelto a demostrar con una nueva novela, esta vez de ciencia ficción: Iris, que esperemos llegue pronto al país. Cuando viajo a encuentros literarios en el exterior, su nombre es de los pocos que se conoce de las actuales generaciones de escritores bolivianos. Gracias a las musas el número de escritores que publicamos afuera del país está aumentando, y eso es bueno, pues cuando se habla de un escritor boliviano es una referencia obligada a la literatura nacional.